Crostini con pesto de arvejas

Crostini con pesto de arvejas

Chef Samantha Jurgens

En invierno es difícil encontrar arvejas frescas y uno echa de menos el color verde y el sabor intenso que se revienta en la boca en el verano. Menos mal siempre está la alternativa de las congeladas. Los productos congelados, a pesar de lo que muchos piensan, son súper sanos. El problema es que mucha gente los hierve para descongelarlos sin darse cuenta que los están recociendo y sacándole todos sus beneficios y sabor. Debemos remojarlos en agua muy caliente unos minutos, lo justo para mantener todas sus propiedades.

20-25 crostini

1 taza de arvejas congeladas
1 diente de ajo machacado
1/2 taza de queso parmesano rallado fino
4 cucharadas de aceite de oliva
sal y pimienta
1 baguette cortada en rodajas en diagonal
ricotta
aceite de oliva

  1. En un bol descongelar las arvejas con agua muy caliente. Dejar descongelar durante 1 minuto, colar y reservar.
  2. En la procesadora o con la Mini Pimer, moler arvejas, ajo, queso rallado y aceite de oliva. Sazonar con sal y pimienta. Procesar hasta que se forme un puré casi homogéneo, que igual tenga un poco de textura.
  3. Mientras tanto dorar las rodajas de pan en el grill del horno, sólo unos minutos.
    Retirar y montar las tostadas con una cucharadita del pesto, un poco de ricotta fresca y unas gotas de aceite de oliva.