Pasta carbonara con espárragos

Pasta carbonara con espárragos

Chef Samantha Jurgens

Para 6 a 8 personas

Esta salsa, de verdad no es una carbonara, pero la llamo así porque uso huevos crudos para crearla. Lo bueno es que es mucho más sano que la crema y casi igual en textura.
El secreto de una buena pasta es que tiene que cocerse en muchísima agua bien salada y así no salar tanto el resto de los ingredientes. Por favor nunca hecharle aceite al agua, el agua aceitada lo único que hace es crearle una película a la pasta, que impide que absorba los sabores con que uno la mezcla.

750 gr. espárragos con sus tallos duros cortados
6 cucharadas de aceite de oliva
Sal y pimienta
3 dientes de ajo pelados
600 gr. de tomates enlatados, drenados de su jugo y picados
1 cucharada de perejil fresco picado fino
1 cucharada de albahaca fresca picada fina
400 gr. pasta, penne, rigattoni o cualquier pasta corta en forma de tubo
2 huevos y una yema batidos con un tenedor
1/2 taza de queso parmesano rallado

  1. Tener a mano todos los ingredientes antes de empezar con la receta, todo es muy rápido. En una olla grande hervir abundante agua para la pasta y salarla. Mantener en ebullición durante la preparación de la salsa.
  2. Cortar los espárragos, a lo largo, en piezas de 3 cm aproximados. Si los espárragos son muy anchos dividir las piezas en 2 dejando las puntas intactas.
    En un sartén grande y profundo a fuego medio alto calentar 3 cucharadas de aceite de oliva y agregar los espárragos cortados. Saltear hasta dorar ligeramente, retirar de fuego y reservar en un bol.
  3. En el mismo sartén agregar el resto del aceite y el ajo. Cocinar hasta dorar ligeramente. Retirar el ajo y reservar el aceite perfumado con ajo en el sartén. Agregar los tomates, hierbas, sal y pimienta. Saltear a fuego medio alto durante unos 5 minutos y apagar el fuego. Mientras se cocinan los tomates hervir la pasta en la olla con el agua en ebullición. Cocer hasta al dente, que no esté completamente blanda. Colar la pasta.
  4.  Temperar los huevos batidos en un bol mezclando con unas cucharadas de la mezcla de tomate y revolviendo firmemente para que no se convierta en huevo revuelto. Volver la mezcla al sartén y seguir batiendo hasta que todo esté en una misma temperatura. Mezclar con la pasta caliente y la mitad del queso rallado. Servir de inmediato bien caliente y con el resto del queso espolvoreado encima.